Dudas Frecuentes

¿Qué son las Constelaciones Familiares?

Las Constelaciones Familiares son un método psicoterapéutico excelente que facilita, de una manera efectiva, transformar lo que te está impidiendo vivir la vida que siempre has deseado. Sacan a la luz y disuelven los bloqueos que te están afectando en las relaciones, el éxito, la profesión y la salud, para que puedas vivir una vida plena.

Una constelación no es una solución en sí, es el comienzo de una solución.

Es importante no buscar en las Constelaciones Familiares ni el final mágico de mis problemas ni el apoyo afectivo que me falta, sino desear afrontar mi destino, mi herencia-transmisión y mis responsabilidades.

Hay personas que tienen una idea casi mágica de las Constelaciones Familiares, como si el participar en un taller hiciera que el problema simplemente desapareciera.

¿Necesito prepararme para constelar?

En 1er. lugar es importante que concretes bien el tema que deseas constelar (aquello que te causa sufrimiento continuado y que se repite en tu vida) y el objetivo que quieres alcanzar. 

En 2º lugar, es MUY recomendable que investigues acerca de los sucesos significativos en tu familia de origen (padres, tíos, abuelos, bisabuelos, y parejas anteriores de los padres y abuelos). En Constelaciones, los sucesos significativos son: muertes antes de los 30 años o cuando el hijo es pequeño, asesinatos -civiles o militares-, abuso sexual, adicciones, estafas en herencias y otros sucesos significativos. Son cruciales aquellos hechos o personas de las que no se habla en la familia (excluidos, "ovejas negras", abortos, secretos de familia...). No interesan aquí descripciones psicológicas ("mi madre era autoritaria", "mi padre me pegaba", etc). 

¿Cuándo es bueno hacer una Constelación?

Las constelaciones familiares han demostrado su eficacia para la resolución de problemas en cualquier aspecto de tu vida:

Salud Mental: Depresión, ansiedad, ataques de pánico, pensamientos obsesivos, adicciones, miedos, fobias, etc.

Enfermedades y síntomas: Enfermedades recurrentes en la familia, accidentes, enfermedades concretas, trastornos alimenticios (anorexia, bulimia), etc.

Asuntos familiares: Relaciones padres-hijos, hermanos. Exclusión de un familiar, niños con depresión, niños violentos, violencia masculina, abuso o maltrato de mujeres, niños que han sido mental, física o sexualmente abusados, hermanos desconocidos, hijos no reconocidos,...

Relaciones de pareja: Problemas con la intimidad, problemas matrimoniales, sexualidad, soledad, relaciones fallidas que se repiten, etc.

Temas relacionados con la reproducción: Esterilidad, repetición de abortos naturales, niños que nacen muertos, abortos, dificultad para quedarse embarazada, muerte de la madre al nacer el niño, etc.

Actividades empresariales: relaciones con los compañeros de trabajo, la relación con el dinero, el éxito y la abundancia, etc.

¿Puedo Constelar mi tema desde la primera vez? 

En un primer taller de Constelaciones Familiares, es bueno acercarse a nuestro sistema familiar a través de las constelaciones de otros, trabajando como "representante", conectando con emociones "prestadas" que ayudan a ser más conscientes y participando totalmente en los ejercicios colectivos. Esto permite preparar el terreno y comprender como actúan e influyen las leyes sistémicas en las relaciones de tu familia y en los destinos de sus miembros. 

Cuando sales como representante, ya estás sanando algo tuyo y los efectos son más rápidos. Pero también se ha comprobado que los efectos terapéuticos alcanzan a todos los presentes, hayan participado activamente o no en el taller y que se beneficianincluso los miembros de la familia que no han estado presentes en el taller.

¿Los niños pueden constelar?

No. Mi experiencia es que no. Los niños llevan el destino de sus padres. Quienes deben constelar por los hijos son los padres. La prueba es que el niño que asiste a una constelación o bien se duerme (no debe verlo) o bien se agita, se angustia. El niño no tiene capacidad de autonomía, sólo puede acatar las fidelidades invisibles a las que está sometido. Todo lo que hagan los padres para liberarse, liberará al hijo. Por otra parte sabemos que tiene consecuencias nefastas el que un niño juzgue a sus padres, devele sus secretos, conozca sus desordenes. 

 ¿Qué se hace en un taller de Constelaciones Familiares?

En un taller de Constelaciones Familiares, TRABAJAN TODOS los que participan en él. Esta participación puede ser de tres maneras diferentes:

Como Cliente: exponiendo un asunto que se quiera trabajar.

Como Representante: poniéndose al servicio del cliente, representando a personas implicadas en el asunto.

Como Participante: observando y ayudando a contener aquello que va ocurriendo durante el transcurso de la constelación.

Constelar es básicamente configurar, representar físicamente en el espacio, el sistema sobre el que ser va a trabajar, ubicando los distintos integrantes del mismo, unos en relación con los otros. 

Esto se puede hacer en TALLERES GRUPALES, o en SESIÓN INDIVIDUAL.

El desarrollo de la constelación sigue los siguientes pasos:

La persona que hace su Constelación (cliente), plantea el tema que desea trabajar, elige representantes, entre los participantes del taller. Éstos representarán a personas implicadas en el problema.

1. El cliente coloca a los representantes en el espacio, relacionándolos unos con otros. Lo único que tienen que hacer los representantes, es moverse en silencio y despacio, de acuerdo a lo que sientan corporal y emocionalmente mientras están en ese rol.

2. A partir de ahí el constelador acompaña al cliente en el desarrollo de la constelación, orientándose a través de lo que expresan verbal, corporal y emocionalmente los representantes, ayudándose con frases sanadoras y/o con movimientos corporales, y llegando a una imagen de solución.

¿Qué debo hacer después de una Constelación?

Descansar. Es necesario primero dejar reposar en el Alma la imagen de solución que el cliente ha recibido durante la constelación, por lo que se le recomienda que no intente analizar lo que ha visto ni comente los pormenores con nadie durante al menos dos meses. No conviene precipitarse, ni tomar decisiones de manera rápida y apresurada.

Pasado ese tiempo, el alma de la persona tiene la fuerza y los elementos para aplicar en su vida la imagen de solución. Lo cual en ocasiones implica no hacer nada y simple

No hay que hablar ni pensar en ellas. El trabajo del Alma es sutíl, por lo que se recomienda dejar que el Alma actúe sin tratar de explicarse mental y verbalmente lo que sucedió.

Pasado ese tiempo, el alma de la persona tiene la fuerza y los elementos para aplicar en su vida la imagen de solución. 

>> Bert Hellinger dijo al respecto:

"Las Constelaciones actúan cuando uno las deja exactamente de la manera en que las vio. Cualquier discusión sobre su contenido destruye la imagen. Lo mismo se aplica cuando uno acaba de trabajar y alguien del grupo se le acerca después a preguntarle: ¿Cómo te ha ido?, ¿Qué harás ahora?

Lo que están haciendo es picotear su alma. Es fatal, invadir de esta manera el alma de otra persona como si tuviéramos el derecho de hacerlo. Ninguna persona tiene el derecho de hacerlo. Tampoco sirve intentar consolarlo. La persona es fuerte. Quien intenta consolar, es débil. Este es en realidad quien no soporta el dolor del otro. Porque en el fondo no quiere consolar al otro, sino que utiliza al otro para consolarse a si mismo. Después de una constelación la persona misma tampoco debe actuar inmediatamente. Así no funciona. "La imagen" tiene que descansar en su alma. A veces durante mucho tiempo, quizás medio año o más. Y uno no hace nada para cambiar. Las imágenes ya actúan, simplemente estando. Y al cabo de un tiempo en el alma se reúne la fuerza necesaria para hacer lo correcto. Aquello que es correcto y bueno será diferente de lo que uno ahora acaba de ver. El Alma de la persona sabe mucho más todavía y al final uno sigue a su propia Alma y así tiene la plena fuerza. Por tanto, no sigue ni al terapeuta ni tampoco a esta imagen. Uno sigue a su Alma. Pero esta imagen ha impulsado algo en su alma que posteriormente le permite actuar."

¿Se puede contar una Constelación?

 No conviene hablar sobre la constelación, a menos que sea alguien muy íntimo que respete y acompañe tu trabajo de liberación: compartiendo con ella la película de los hechos y las emociones. Lo que negativo es analizarla, racionalizarla durante las primeras semanas posteriores a su realización. Cuanto menos hablemos de una constelación mejor, pues ya pasó y lo que estamos describiendo ya no es. Y hablar de ella es hacer retroceder la energía en el momento en que se desarrolló la constelación. 

El alma necesita silencio para ordenar lo vivido, así que, pasar a la palabra es forzar un proceso que necesita más tiempo. Primero el ser humano siente una emoción, el cuerpo la anuncia, luego se piensa y luego se habla de la experiencia. Si estamos sintiendo, hablarla exige pensarla y al hacerlo detenemos la emoción e impedimos que se elabore.

¿Cuándo se aprecian los cambios?

Hay cambios que se producen instantáneamente y otros se van a ir desarrollando a lo largo de las semanas y meses próximos.

También puede darse el caso en el que la persona se sienta removida, extraña, vulnerable, confusa durante unas horas o días... Todo cambio profundo pide un tiempo para integrarse. Rápidamente observará pequeños y sorprendentes cambios en su comportamiento y en el de los que le rodean...

La constelación no finaliza cuando uno vuelve a su vida normal, sino que todo lo vivenciado seguirá actuando en uno y en los miembro de su familia.

Son cambios muy profundo los que se realizan a través de una constelación, y se necesitan muchos meses para abrirse camino. Muchas de éstas transformaciones se producen de manera sutil y silenciosa. La persona comienza a sentir una nueva energía, más fuerza en su vida, más serenidad, alegría, e incluso comienza a sorprenderse por sentimientos y conductas hasta ahora desconocidas. El trabajo de la constelación está haciendo su efecto.

Nuestra forma de mirar se va transformando y lo mejor es darle el tiempo necesario para este reacomodo. El síntoma constelado puede desaparecer de un modo espectacular o paulatinamente, incluso recrudecerse antes de desaparecer. 

¿Cuándo puedo volver a constelar?

El tiempo entre una constelación y otra, para cada persona, va a ser diferente y variable. Dependerá del tiempo que lleve constelando (cuanto más tiempo lleve constelando menos tiempo suele necesitar que pase de constelación a constelación), de su momento personal, de su capacidad de asimilación,...

Será la vida, tus necesidades, tu estado emocional los que te empujen a pedir otra.

Recuerda que, entre tanto y sólo si te apetece y lo sientes, es muy aconsejable PARTICIPAR como representante en un taller. La resonancia con los asuntos de los demás "abren" nuevas compuertas de tu inconsciente.

También es indicado acudir a sesión individual para reforzar tu propio trabajo, asentar tus tomas de conciencia y resolver flecos aún pendientes. 

Quiero "una constelación individual"

Es posible hacer un proceso terapéutico en formato individual desde el enfoque de las Constelaciones Familiares para abordar diferentes problemáticas: relaciones con los padres, hijos, profesionales, económicas, enfermedades, acompañamiento en procesos de duelo, crisis, cambios, etc. No se realiza una constelación en una sola sesión. 

El nº de sesiones lo van acordando el psicólogo y el cliente. Según el caso, con un par de sesiones es suficiente; y en otras ocasiones es más adecuado trabajar de forma más continuada en un proceso de acompañamiento incorporando otras herramientas como Gestalt, Análisis Transaccional, PNL. 

Este trabajo puede ser recomendable antes de un taller, para clarificar tu situación y la demanda a abordar; o después de un taller, a fin de integrar mejor el trabajo.

Reserva tu sesión. Tlf: 669 721 495